LeyendoLos libros pueden acompañar a nuestro bebé desde la cuna. Desde sus primeros meses de vida, el pequeño se lo pasará genial viendo los colores e imágenes que tienen los cuentos.

A los ocho o nueve meses, los niños se sientan a mirar los cuentos ellos solos con más detenimiento e intentan, con dificultad, pasar las hojas. Ya no es necesario que papá o mamá estén ahí para pasarles las hojas.

Será a partir del año cuando empiece a llamarles la atención los ejemplares con diferentes texturas y sonidos.

Los mejores libros son:

  • Los que muestran objetos e imágenes que les son familiares a los niños.
  • Los fuertes y fáciles de limpiar. Se los meterá en la boca, así que es mejor que sean resistentes y estén fabricados con materiales no tóxicos.
  • Los cuentos con solapas que pueda abrir o que tengan agujeros.
  • Los ejemplares pequeños, ligeros y fáciles de transportar.
  • Aquellos que contienen palabras simples en sus páginas y que hablan de actividades familiares para los niños como dormir, bañarse o jugar.

 

¿Y para los más mayorcitos?

  • A partir del año y medio empezarán a disfrutar con los libros que tienen información sobre diferentes figuras, colores y números.
  • Dirigir la atención del niño hacia los dibujos y, si es posible, señala los objetos reales para que vea la diferencia.
  • También les encantará que escenifiqueis la historia del cuento utilizando diferentes voces, gestos, etc.

Artículo: Ser padres.