Recién nacidoEn las primeras semanas de vida su cerebro está lo bastante desarrollado como para relacionarse con el mundo que le rodea.

Con sólo 2 semanas de vida, el bebé es capaz de imitar algunos gestos de los adultos: si sacamos la lengua delante de él/ella varias veces, también lo hará, y cerrará y abrirá las manos si nos ve hacerlo a nosotros. Y desde el primer día responde a las sensaciones que recibe a través de los cinco sentidos:

  • Ve la claridad, y puede seguirnos con la mirada, aunque de momento sólo percibe lo que está a menos de 20 o 30 centímetros de distancia de sus ojos (el espacio que hay entre él/ella y la cara de la madre/padre cuando toma el pecho o biberón).
  • Oye cada día mejor, escucha las voces de los padres (de los seres cercanos a él/ella) y percibe sobre todo los sonidos agudos.
  • Huele: percibe el olor corporal de la madre y la distingue entre muchas mujeres. En el segundo día de vida, con el olor de la leche materna, se pone tan contento/a que su ritmo cardíaco se acelera.
  • Degusta: el sabor dulce como el de la leche materna le encanta. Cuanto más azúcar contiene el alimento, más despacio succiona para prolongar el placer y más se acelera su ritmo cardíaco.
  • Siente: a través de la piel capta el lenguaje sin palabras con el que la madre le transmite sus sentimientos, y percibe las vibraciones de mamá, si ella le coge en brazos nerviosa, se vuelve más irritable.

Artículo:  Revista Ser Padres. Junio 2013