La capacidad del lenguaje hablado, de comunicarnos por medio de palabras, es exclusiva del ser humano y es la responsable de que tengamos un cerebro superior.

Además de sernos muy útil para relacionarnos, mediante el lenguaje ejercitamos nuestra memoria, podemos almacenar y ordenar nuestros recuerdos y utilizarlos para aprender.

Los bebés comienzan a comunicarse desde que nacen, pero como no pueden utilizar palabras se expresan a base de miradas, muecas, lloros … y están especialmente atentos al tono con el que las pronuncian y reaccionan ante él de uno u otro modo.

Observando nuestra manera de hablar, nuestros hijos/as van descubriendo la utilidad del lenguaje y se van animando a practicarlo. Al principio, en lugar de palabras emitirán sonidos y ruiditos y les darán un tono diferente dependiendo de lo que quieran decirnos.

Que tu pequeño se entretenga balbuceando y gritando en diferentes tonos y volúmenes le ayuda a descubrir su capacidad para producir diversos tipos de sonidos, otro avance que también le anima a hablar.

Fases de aprendizaje<.
0 – 6 MESES
Grita y llora para hacerse entender, reconoce nuestra voz, permanece atento/a mientras le hablamos y juega a producir sonidos.

6 – 12 MESES
Imita tu entonación del lenguaje, repite sílabas (pa-pa-ma-ma), responde a su nombre con ruiditos, entiende algunas palabras si van acompañadas de gestos y mira hacia objetos familiares cuando se los nombras (el biberón, el chupete…).

12 MESES
Utiliza una palabra para expresar una frase entera, parlotea consigo mismo/a y “habla” a sus juguetes.

18 MESES
Articula unas 50 palabras y es capaz de juntar dos o tres para formar sus primeras frases.

24 MESES
Domina entre 250 y 500 palabras y crea frases más largas. El 50% de lo que dice es inteligible.

36 MESES
Tiene un vocabulario de 1.000 palabras y habla lo bastante bien como para dialogar. Pregunta el porqué de todo.

Artículo: www.yahoo.noticias.es